Qué ingenua mi madre, pregonando por todos lados su dolor, que nadie la entiende, que sufre, que llora, que le duele nuestra indiferencia. Qué ingenua mi madre, me burlo de ella en secreto, y es que ¿qué va a saber ella de dolor si nunca le han golpeado en los huevos ni se ha pellizcado con el cierre del pantalón? Ingenua de ella.
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